Una «buena» para el Gobierno: La inflación de mayo fue de 7,8 por ciento

La cifra se ubicó por debajo de las expectativas privadas y se ajustó a las esperanzas de la Casa Rosada. Lejos del 9 por ciento que proyectaban las consultoras privadas y algunas décimas por debajo del porcentaje de abril. La desaceleración en alimentos fue marcada (5,8 por ciento contra 10,1 registrado en abril) pero hubo un salto importante en el item Vivienda, a caballo de la segmentación de tarifas que impulsaron el encarecimiento de los servicios públicos.

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El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) revelo el Indice de Precios al Consumidor del mes de mayo. Para sorpresa de propios y ajenos (que manejaban un pronóstico más severo) el porcentaje inflacionario se redujo respecto del anterior: Fue del 7,8 por ciento. Hubo una fuerte desaceleración en un rubro muy sensible como es Alimentos y a la inversa ocurrió con otro también fundamental como es Vivienda. El dato le da aire al ministro plenipotenciado de Economía de la Nación, Sergio Massa, en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional y hasta podría darle algún rédito en la interna del justicialismo.

En el tramo interanual, el acumulado de la inflación fue de 114,2 por ciento mientras que en los primeros 5 meses de 2023 ya llegó al 42, 2 por ciento. Si bien en la medición de mayo no se cumplieron los augurios más negativos previstos, si hubo coincidencia entre el Estado y las consultoras privadas en que se estaba registrando una baja en Alimentos. Para tener una noción más cabal de por qué es destacable el hecho, basta con ver los números: La categoría se había encarecido un 10,1 por ciento de marzo a abril y descendió al 5,8 en mayo.

Amén de ello, dentro del universo alimentario se vieron incrementos de precios por encima del promedio inflacionario del mes en productos como el pan, la leche y sus derivados, los huevos, el arroz, los fideos, las galletitas dulces, los fiambres, los quesos y el tomate redondo que se disparó un 38, 4 por ciento. El azúcar también subió un 29 por ciento.

En las antípodas de ese patrón se encuentran los rubros más encarecidos que fueron Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles con 11,9 por ciento; Restaurantes y hoteles 9,3; Salud 9 por ciento; Equipamiento y mantenimiento del hogar con 8,8 por ciento; Bebidas alcohólicas y tabaco 8,4, Recreación y cultura 8,4 y Transporte subió un 8,1 por ciento. El que más modificaciones sufrió lo hizo a caballo de la segmentación de tarifas que retira los subsidios estatales de los servicios públicos en aras de lograr las metas para el pago de la deuda externa contraída por el Presidente Mauricio Macri en 2018.

El «mini triunfo» en el Ministerio de Economía.-

En la cartera que dirige Sergio Massa vieron el 7,8 por ciento alcanzado como un pequeña victoria, lo que no deja de revelar la gravedad de la situación. Pasándolo en limpio, festejaron la estabilidad del tipo de cambio ya que el salto de los 400 a casi 500 pesos que tuvo la moneda estadounidense en mayo no tuvo el impacto que podría haber tenido.

De cara a las negociaciones con Washington, aseguraron que no cederían en cuanto a la política monetaria. Según publicó el periodista Pablo Wende en Infobae, Massa le remarcó a su equipo: “La intervención cambiaria es innegociable con el FMI”. Es el plan del funcionario que parte de los desembolsos futuros de la entidad multinacional vayan a engrosar la oferta de divisas en el mercado además de pagar la deuda existente.