Sin Machuca, Unión visita a Vélez en el Amalfitani

El Tate va a buenos Aires por la vigésimo sexta fecha de la Liga Profesional y lo hace sin una de sus figuras en cancha. Es que el posible pase del delantero al Fortaleza de Brasil ha concitado episodios de malestar en el club y hasta amenazas al presidente Luis Spahn. La posible formación rojiblanca para el choque previsto para las 16.30 horas.

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Desde las 16.30 horas el elenco que dirige Cristian «Kily» González se medirá con el equipo al que escapó Sebastián Méndez desde la dirección tatengue de manera intempestiva. Será por las vigésimo sexta fecha de la Liga Profesional.

Ya con la faltante confirmada del extremo delantero, Immanol Machuca, Unión aún pule cuál será la formación que presentará en el verde desde el minuto 1 de juego. Oscar Piris, por su parte, podría ingresar en lugar de Franco Calderón que está al límite de la acumulación de tarjetas amarillas. Federico Vera sería de la partida para cubrir el lado izquierdo del campo.

Otra duda es la presencia de Kevin Zenón pero en su lugar podría jugar Mateo Del Blanco que está con buen ritmo.

Así las cosas, el probable 11 es:  Sebastián Moyano; Federico Vera, Nicolás Paz, Oscar Piris, Claudio Corvalán y Kevin Zenón; Enzo Roldán y Yeison Gordillo; Mauro Luna Diale y Daniel Juárez; Jerónimo Dómina.

La novela Machuca.-

Con la venta al Fortaleza de Brasil en tratativas y con dilaciones, el jugador decidió de manera unilateral no ser parte del grupo convocado por el DT para viajar a Buenos Aires. La medida trajo malestar en el grupo técnico -según el presidente del club, el DT Kily González se encuentra «enojado y dolido»- y la consecuente réplica por parte de la Comisión Directiva.

Fue así que en contacto con Sol Play, Luis Spahn, titular de la entidad de la Avenida, adelantó que Machuca «para volver a jugar tiene que disculparse con los compañeros del plantel y aceptar una sanción económica».

Además, el empresario radicó una denuncia en la fiscalía local tras recibir amenazas de muerte relacionadas con la venta del jugador que significaría un ingreso de 2.2 millones de dólares al club. A través de mensajes de texto un anónimo le espetó los siguiente: «Gordo sapo, si se llega a caer la oferta del jugador vos y el representante me vana pagar la mía. Te firmo en cualquier lado para que veas que no jodemos. Te voy a dejar un muerto en la cancha con tu nombre y apellido. Fijate cómo te suspendemos los partidos. Con la gente de Rosario no se jode. No te van a salvar ni los mellis de la barra, gordo gato».